Por: Victoria Ramirez
Descubrir si el reggaetón degrada a la mujer o s una expresión de libertad artística, analizando sus letras, su cultura y el rol actual.
Un género criticado sin ver el panorama completo
La discusión sobre si el reggaetón degrada a la mujer aparece cada vez que sale una canción nueva. Muchas personas dicen que sus letras son ofensivas o que muestran a la mujer como un objeto. Sin embargo, a menudo se critica sin conocer lo que realmente pasa dentro del género. No se puede juzgar el reggaetón por un par de canciones polémicas. Detrás del ritmo hay una cultura, una historia y muchos estilos distintos.
Es verdad que algunas canciones tienen letras muy explícitas. Pero el género urbano no inventó eso. La salsa, el vallenato, el rock y hasta el pop han usado letras machistas desde hace décadas. El reggaetón recibe más críticas porque hoy es el género más escuchado, sobre todo entre jóvenes. Por eso todo lo que hace se nota más. Además, este ritmo siempre se ha expresado de forma directa y sin filtros. También muestra realidades donde la gente manifiesta su cuerpo, sus deseos y su identidad de manera abierta. Eso no significa que sea degradante.
Las mujeres ya no son espectadoras… ahora son protagonistas
Lo que muchas veces se ignora es que ahora hay muchísimas mujeres haciendo musica del genero urbano y cambiando las reglas del juego. Karol G, Young Miko, Tokischa y muchas más no son figuras pasivas; ellas escriben, producen, cantan y deciden qué quieren decir. Se apropian del lenguaje, hablan de su sexualidad sin miedo y muestran una versión de la mujer que tiene poder y libertad, esto demuestra que el genero urbano no es un espacio que las oprime si no un espacio que muchas usan para expresarse.
Por eso creo que el reggaetón representa libertad artística. No podemos culpar a un género entero por algunas canciones. La música sirve para expresarse, incluso cuando incomoda a algunas personas. En lugar de intentar prohibir ciertas letras, es mejor escucharlas con criterio, entender el contexto y apoyar a los artistas que realmente aportan algo positivo. El arte no necesita límites tan rígidos; cada quien merece la libertad de crear y decir lo que siente.

